¿Dios descansó en el sábado?. Josué Gajardo

¿Dios descansó en el sábado?*


Josué Gajardo

Quizás esta es una pregunta que nos ha dejado perplejos en algún momento de nuestra vida como cristianos y, de hecho, para muchos aún es latente y compleja. Dicha incertidumbre se ve reflejada en las traducciones que no alcanzan a vislumbrar el sentido de ciertas raíces y palabras escritas en el idioma original de la Biblia (en este caso hebreo). Sumado a ello, vemos que Isaías habla de Dios como un ser que no se cansa, “no desfallece, ni se fatiga con cansancio” (Is. 40:8). Entonces, es importante formular las siguientes preguntas, ¿La Biblia se contradice a sí misma cuando dice, por un lado, que Jehová descansó y, por otro lado, que Dios nunca desfallece? Además, si el sábado es la obra final de la creación hecha por Dios, ¿no parece razonable vincular este día con un “cese” de algo y no con un “descanso” físico en particular?

Pues bien, para responder a esta problemática es necesario analizar directamente el texto de Génesis 2:1-3:

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

La expresión “descansó”, que se usa en el texto hebreo, proviene de la palabra shabbath, la misma que nuevamente se usa en Éxodo 20 para resaltar el “descanso” sabático semanal:

Acuérdate del día de reposo (shabbath) para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo (shabbath) para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó (shabbath) en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo (habbath) y lo santificó” (Éxo. 20:8-11).

La palabra shabbath significa “descansar”, “cesar”, “dejar de hacer algo”, etc. Este vocablo aparece alrededor de 200 veces en el Antiguo Testamento.[1] Un ejemplo práctico y explicativo del uso de la raíz “shbth”, fuera de un “descanso” relacionado al “sábado” semanal, es Génesis 8:22:[2]

Mientras exista la tierra, no cesarán (shbth) la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche.[3]

Otros ejemplos se hallan en Jeremías 31:36 e Isaías 14:4 respectivamente:

Si esas leyes faltasen delante de mí, dice Jehová, entonces la descendencia de Israel dejaría (shbt) de ser nación delante de mí, perpetuamente.[4]

Pronunciarás esta sentencia contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo ha cesado (shbt) el opresor; cómo ha cesado (shbt) la prepotencia![5]

La idea que expresa la raíz “shbt” es “dejar de hacer algo” o “cesar” una obra. Incluso, podríamos dar más ejemplos relacionados con el vocablo shabbath para demostrar que su traducción original no es descansar de algún cansancio físico, sino que es “cesar”, “dejar de hacer algo”, etc.

El texto en su contexto

Con esta visión más amplia, se puede llegar a entender mejor lo que el texto bíblico nos quiere decir al momento de verter la frase “y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo”. Este “descanso”, de acuerdo al análisis que expusimos más arriba, significa que Dios no descansó físicamente por haber estado “fatigado” ni “desfallecido”, ni mucho menos “cansado” a causa de la obra de la creación. La única traducción que armoniza el texto (v.1-3), es la de “cesar” o “dejar de hacer algo”.

Una traducción que armonice con el mensaje del texto original sería de la siguiente forma:

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y cesó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él cesó de toda la obra que había hecho en la creación.

El sentido del texto, como apreciamos, cambia notablemente al comprender lo que realmente significa el vocablo shabbath. Además, otro factor que apoya esta interpretación es que en hebreo hay otras palabras que se usan para “descanso” y, a diferencia de la palabra shabbath, éstas son para un descaso físico. Uno de estos verbos es “nuaj”, que también se traduce por “descansar”:

Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso (nuaj) de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides (Deut. 25:29).

Pues ahora estaría yo muerto, y reposaría; Dormiría, y entonces tendría descanso (nuaj) (Job 3:13).

Conclusión

La palabra “shabbath” para descanso usada en Gén. 2:1-3 no es para resaltar un desfallecimiento físico, sino que es un “cese de una obra”, porque Dios “dejó de hacer la obra de la creación”. El que Dios nos ordene a guardar el día sábado es única y exclusivamente porque es un día santo, él mismo lo bendijo y lo santificó para el hombre, como memorial de su obra creativa. En ese día especial, Dios quiere que, al igual que él, dejemos de hacer nuestras obras y lo busquemos en adoración (no una adoración intrínseca y restringida a cuatro paredes). No para un descanso físico, sino para dejar el mundo exterior y vivir por unos momentos en el cielo; vivir, en definitiva, por un instante, en el santuario de Dios puesto en el tiempo. Cuando comprendemos esto, llegaremos a exclamar junto con el evangelista: “día santo, delicia, glorioso de Jehová” (Is 58:13).


Josué Gajardo
Programador web y Redactor/Editor del Ministerio Defensa Adventista
Sus sitios web son: www.defensaadventista.com  y www.seferolammagazine.org 


*Este artículo no pretende ser académico ni mucho menos un análisis exhaustivo de la raíz “shbt”. Más bien, es una aproximación al texto puesto en su contexto y lo que ello implica en la comprensión.

[1]George V. Wigram, The Englishman’s Hebrew and Chaldee Concordance of de Old Testament, 2:1234-5.

[2]La palabra “no cesarán” proviene de la raíz verbal “shbt”, que apunta hacía un “dejar de hacer algo”.

[3]El verbo “shbth” está en la estructura qal, imperfecto, tercera persona masculino singular.

[4]Nuevamente el verbo “shbth” está en la estructura qal, imperfecto, tercera persona masculino singular.

[5]El verbo está en la estructura qal, perfecto, tercera persona masculino singular.

1 comentario:

  1. Gracias por este articulo, es interesante y equilibrado.

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