Errores que dificultan una lectura rápida y eficaz, sus posibles soluciones. Joel Iparraguirre Maguiña



Errores que dificultan una lectura rápida y eficaz, sus posibles soluciones

Joel Iparraguirre Maguiña


Fue en la academia, antes de ingresar a la Universidad, donde un profesor de lingüística y razonamiento verbal, nos habló del famoso curso de “lectura rápida y eficaz”, cuyo precio era, para aquel entonces, entre los 900-1300 dólares. No fue nada de otro mundo, pensé que habría “trucos” para poder leer mucho más rápido y poder comprender/retener lo leído. 

Aquí les dejo algunos de los errores que cometemos al momento de dar una lectura rápida, y también la posible solución a cada uno de ellos. 

1. ¿Puedo leer en la forma que sea? 

Sí, puedes leer un texto en tu cocina, en tu cama, en tu patio, hasta cuando te lanzas de un paracaídas, o trayendo el texto demasiado a los ojos, como si te causara una impresión, leerlo también en forma volteada, etc. Pero, esto no es más que inadecuadas posturas y no recomendables ¿Hay una solución? ¡Sí! El texto tiene que estar recto, perpendicular a los ojos, y a una distancia no inferior a 30 o 35 cm, así podrás leer con mayor claridad y de paso evitar dolores musculares más adelante. 

2. ¡Deja de Balbucear mientras estás leyendo¡ 

Lamentablemente, esto es una realidad para muchas personas. En las escuelas, donde se origina este “mal”, los maestros incitan a leer a sus alumnos “en voz alta”. La idea es saber si sus alumnos están realmente leyendo. De alguna manera, esto muestra un acto de inseguridad, muy usado, en su mayoría, por personas que leen lento. Ahora, el problema está si lo haces siempre, ya que al tratar de aumentar la velocidad de lectura por encima de las 300-350 pal/min aproximadamente, será algo imposible. ¿Cómo solucionarlo? Paciencia… sí, paciencia porque se corrige con el tiempo, practicando, y aumentando la velocidad al leer sin balbucear. 

3. Cuando leo, tengo la costumbre de repetirlo mentalmente. 

Es un defecto que surge como consecuencia de la inseguridad que nos provoca el miedo a no enterarnos como es debido de la información que estamos leyendo. Es un vicio frecuente, especialmente en estudiantes que realizan lecturas de aprendizaje. ¿Solución? De igual modo que en el caso anterior, se corrige con el tiempo, con un poco de práctica y de paciencia, e incrementando la velocidad de lectura, pero además, para poder liberarnos completamente del problema hay que eliminar ese miedo inconsciente al olvido, aunque las primeras veces perdiésemos una parte de la información que leemos. Si esto llegase a suceder, no hay que sentirse culpable ni lamentarse, sino “bendecir” dicha situación para que no acabe creándose una fobia y para que el temor, verdadero responsable, desaparezca por completo, y con él lo haga el freno que nos limita. Además es necesario dosificar la profundidad de las lecturas de aprendizaje en las primeras vueltas, ya que no se debe tratar de querer aprenderlo todo de golpe.[1]

4. Tengo miedo a perder la información 

En algún momento, a todos nos ha pasado. Recuerdo que estaba en una plática sobre la implementación del idioma alemán en la facultad de Educación e Idiomas del a Universidad Cesar Vallejo. Había ido preparado, con lo que diría, pero estaba algo preocupado en cómo y qué palabras usar para poder dar mi mensaje de la forma correcta. De pronto, llegó el decano, y como por arte de magia, se me olvidó el nombre y el contenido del libro que quería sugerir. Tres minutos después, pude recordarlo. ¿Solución? Leer sin preocupaciones y sin miedo, y sin volver a atrás lo que acabas de leer. Al final, tendrás la oportunidad, si es necesario, de volver a repasar toda la información. 

5. Leo, y releo. 

Si me dices que nunca lo has hecho, estás mintiendo. Como ya lo dije anteriormente, lee sin miedo, sin preocupación, solo así podrás obtener el máximo provecho de lo que lees. ¿Solución? Cuando vemos una película en el vídeo de nuestra casa no la detenemos con el control a distancia para repetir las escenas una y otra vez. Si hiciéramos esto, nos quitaría la afición por las películas rápidamente, y le quitaría el suspenso. Como diría Ramón Campayo, “si alguna escena resulta complicada de entender, lo que hay que hacer es terminar de ver la película normalmente, y tras haber adquirido cierta ‘cultura general’ de su argumento, será sencillo comprenderla al ver la película por segunda vez”.[2]

6. Evita los movimientos corporales 

Mi profesor de Literatura un día dijo: los buenos lectores mueven solamente los ojos al leer. Es cierto, ¿qué hacen algunos?... Cogen un regla, o usan su mano para guiarse conforma vaya avanzando el texto, o incluso mueven la cabeza ¿Consecuencia? Tu mano y objeto que tengas puede distraerte, el cansancio vendrá de una forma más rápida, y terminarás con sueño o aburrimiento… ¿Solución? Sólo usa tus ojos y tenlo por seguro, que obtendrás una mayor comprensión y asimilación que se verán potenciadas al existir unas mejores condiciones de estudio y lectura. El movimiento ocular es muy rápido y puede llegar a desenvolverse aún más. Sin embargo, mientras sigas andando las líneas con tus dedos o tú lápiz, etc., nunca podrás leer a un ritmo más rápido que el movimiento de tus manos. ¡Haz la prueba! 

Joel Iparraguirre Maguiña, estudiante de idiomas con mención en traducción e interpretación en la Universidad Cesar Vallejo. Laico de la iglesia adventista, su sitio web es: http://investigacionadventista.org




[1]Ramón Campayo, Curso definitivo de lectura rápida (Madrid: Editorial EDAF, 2009), 210.

[2]Ibid. 

3 comentarios:

  1. Uno de los ejercicios más comunes para dejar de subvocalizar muscularmente en la lectura (balbucear), consiste en colocar un lápiz debajo de la lengua y leer con la mente. El lápiz ayuda a no mover la boca.

    Acerca de la "Repetición mental" (llamado "subvocalización mental"), se recomienda pronunciar la palabra "Uno, uno, uno" sucesivamente, o cualquier otra palabra. Al oír la repetición dejaremos de oír nuestra propia voz mientras leemos. Con suficiente práctica no habrá más necesidad de pronunciar ninguna palabra.

    Recomiendo el Libro de Ramón Campayo que aparece citado en este artículo. Viene con el programa "Turbo Speed Reader". Para su descarga... http://librospdf1.blogspot.com/2011/11/curso-definitivo-de-lectura-rapida.html

    Kebby Rodríguez Gutiérrez
    www.eladventistahoy.blogspot.com

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  2. Hola todo esto es muy interesante,ahora se por que me dan dolores de cabeza cuando leo,sus recomendaciones son útiles gracias n_n

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  3. Gracias por esto. Últimamente estoy teniendo este problema, y ya me empezaba a preocupar.

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