Mansedumbre. Alfredo Campechano



Un hermoso soneto del escritor Alfredo Campechano, asociado de ASEAH



Mansedumbre




Sócrates es vejado por su esposa.




Jantipa de nuevo con su letanía

al sabio de Atenas estaba humillando

y el sabio callaba, la frente bajando,

en tanto arreciaba la gran parlería.



Al grito indecente y procaz de la arpía

y al ver que al maestro lo estaban vejando

y por la escalera se estaba escapando,

la gente llegaba, miraba y reía.



De pronto Jantipa lanzó una cubeta

y el sabio empapado quedó ante la risa

de ochenta fisgones y de su mujer,



y echado de bruces, ahí en la cuneta,

sereno y sonriente les dijo sin prisa,

«Después de los truenos tenía que llover».

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