Cómo elevar la producción literaria dentro de la Iglesia Adventista en México. Benjamín García



Cómo elevar la producción literaria dentro de la Iglesia Adventista en México
Benjamín García

Nota del editor: (Miguel Ángel Núñez): Aunque el autor 
ha direccionado sus conclusiones a la situación de México, 
las ideas planteadas  son aplicables a otros contextos geográficos
 y por lo tanto, de mucha utilidad para todos.

La palabra escrita –en papel o medios digitales– sigue teniendo una gran influencia.
La pluma es un poder en las manos de hombres que sienten que la verdad arde en el altar de su corazón, y que tienen por Dios un celo inteligente, equilibrado con buen juicio… Este instrumento [la prensa] puede alcanzar e influir en la mente del público como ningún otro método puede hacerlo.[1]
El desafío de elevar la producción literaria de los miembros de la Iglesia Adventista en México es grande y los mejores resultados tal vez no se verán a corto plazo.
Nuestra tarea inmediata es sembrar. A veces queremos cosechar donde no hemos sembrado. Cultivar una planta requiere tiempo, recursos y esfuerzos.

Tres importantes plataformas para fomentar la producción literaria y el surgimiento de de escritores adventistas en México son las instituciones educativas de la iglesia en el país, la editorial GEMA y la Asociación de Escritores y Escritoras Adventistas de Habla Hispana (ASEAH), surgida recientemente.

Quienes ya hemos desarrollado la habilidad de escribir tenemos la responsabilidad ayudar a otros a desarrollarla.

Causas de la baja producción literaria

Algunas de las principales causas de la baja producción literaria dentro del medio adventista en México podrían ser las siguientes:

1. Falta de tiempo

  • Pastores con muchas iglesias. 
  • Administradores muy ocupados. 
  • Maestros con mucha carga académica. 
2. Poco fomento a la investigación
  • Trabajos de investigación deficientes (plagio o sólo una colección de citas). 
  • Muchos reflectores, pocos pensadores. 
3. Poca lectura
  • Un mexicano lee, en promedio, tan sólo un libro al año. 
  • Poca inversión en libros. 
  • Bibliotecas pobres (o con mucha basura literaria). 
  • Exceso de televisión. 
4. No saber redactar
  • Falta de seminarios-talleres de redacción. 
  • Se espera que todo universitario/profesional pueda redactar un documento. 
5. Pereza intelectual
  • “Parir” ideas es doloroso. 
  • Exceso de televisión. 
6. Falta de espacios de difusión
  • Pocos órganos informativos o interpretativos. 
Estrategias para fomentar la producción literaria

Las estrategias para fomentar la producción literaria y el número de escritores adventistas en México deberían estar enfocadas a las causas arriba mencionadas (y otras que se pueden añadir), siendo algunas de ellas las siguientes:

1. Motivar y permitir que los pastores, administradores, académicos y otros empleados de las organizaciones adventistas dediquen parte de su tiempo a la producción literaria.

2. Fomentar y asignar trabajos de investigación a los pastores, administradores, académicos y otros empleados de las organizaciones adventistas, así como a los estudiantes asistentes a las instituciones educativas adventistas.

3. Aumentar el acervo bibliográfico y establecer programas definidos para el mejoramiento del hábito de la lectura en las instituciones educativas adventistas.

4. Lanzar programas para el fomento de la lectura entre la feligresía adventista.

5. Establecer programas exigentes de redacción en las instituciones educativas adventistas.

6. Impartir seminarios y talleres sobre investigación, lectura y redacción de artículos y libros en varios lugares del país.

7. Producir y distribuir masivamente una guía práctica sobre principios de redacción y pautas para la publicación de artículos en revistas adventistas.

8. Crear medios impresos y digitales para la publicación de textos.

9. Lanzar una convocatoria a un concurso de redacción de artículos.

10. Realizar congresos de escritores e interesados en la producción de literatura adventista, encuentros en los cuales se pueden lanzar propuestas y organizar programas que aborden las estrategias anteriores.

En otra publicación expondré los temas que se pueden abordar en diversos cursos, encuentros y talleres con escritores y futuros escritores a fin fomentar la producción literaria en la Iglesia Adventista en México.

Por ahora, concluyo con la siguiente declaración: escritores potenciales nacen; buenos escritores, se hacen.

Benjamín García, con formación en Teología y Comunicación, se ha desempeñado como pastor en México, editor independiente y redactor y traductor de la Asociación Publicadora Interamericana. Ha publicado artículos en varias revistas adventistas, el periódico El Norte y otros medios. Actualmente se desempeña como jefe de noticias de la Universidad de Montemorelos.

Correo: bnjmngrc@hotmail.com | Twitter: @bnjmngrc


[1]  Elena G. de White, El colportor evangélico (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1982), 205-206.

2 comentarios:

  1. Gracias por compartir este desafío. Es verdad que hace falta que usemos el poder de la pluma, como se hacía antes. Es irónico este aspecto de nuestra vida. Antes no teníamos tantas facilidades, como ahora, y escribíamos. Ahora hay tanta facilidad, no sólo para escribir, sino para publicar y no lo hacemos. En verdad hay diversos tópicos de los cuales hay mucho que decir, para perfeccionamiento de los creyentes, como para ayudar en el descubrimiento los subterfugios que el enemigo de nuestras almas coloca en nuestro caminar por este mundo minado de engaño. Además hay tanto que podemos escribir para inspirar, enriquecer la fe, agudizar el juicio y entrenar los diversos talentos que hay entre los innumerables fieles que tiene nuestra amada iglesia.
    En verdad, tomo el desafío de escribir para compartir.
    Bendiciones a mi prolijo amigo escritor, el Dr. Miguel Ángel Núñez

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  2. Abisaí Pérez Pérez15 de abril de 2012, 15:50

    Bendiciones para quienes deseen esparcir la verdad del evangelio mediante escritura. Es cierto que la cultura de la lectura y la escritura no se encuentra tan desarrollada en suelo mexicano debido a los factores antes mencionados por el Dr. Núñez, pero sumando esfuerzos podemos lograr que muchos conozcan la verdad del evangelio. Dios bendiga esta iniciativa y que quienes sintamos el deseo de sumarnos lo hagamos para honra y gloria de Dios, y edificación de sus hijos.

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